FUNDACION SOPHIA


Esta preciosa Isla posee lugares realmente mágicos, con una luz especial que sólo en ella he contemplado pero el día que conocí la Fundación Sophia, terminé de convencerme que aquí debía tener mi otro hogar, un lugar de culto.
Gracias a una queridísima amiga Maria Mateo, tuve la suerte de adentrarme en esta Fundación de mecenazgo de artistas.
Sólo las paredes del edificio emanan tranquilidad, bienestar, filosofía y cultura. Es un lugar realmente mágico y sorprendente y te dan ganas de no salir de allí nunca.
En esta sociedad actual en la que, en ocasiones nuestros valores andan, digamos...., un poco dispersos, es emocionante econtrar un lugar que sea un remanso de calma y buen hacer.
Muchas gracias por haberme dejado participar en vuestra Fundación y agradezco a Catalina Simonet, la oportunidad que me da de poder participar en su revista que tanto me gustó.
Gracias por crear arte.